Para un desentendido en la materia la definición de una organización humana puede parecer a lo menos vulgar, esto ya que, la organización es tal desde que más de uno realizan una acción en conjunto, que tiene un orden visible o medidle, lo que puede ocurrir desde que uno se junta con unos amigos para jugar al fútbol hasta una enorme empresa estratégica y multinacional como Microsoft.
Sin embargo, la simplicidad de esta mirada, permite separar y medir las áreas en la que en una organización es posible intervenir (salud estrategica) y por su puesto mejorar para dar sentido a lo que se quiere organizar, en la reunión para el partido de fútbol se puede pensar en mejorar la estrategia empleada para reunirse con los amigos, pero no tiene mucho sentido, en cambio en Microsoft, pensar sobre la posición estrategica para escoger que si o que no producir, da más de un dolor de cabeza a los analistas de mercado y a quien pone las firmas para financiar dichos proyectos.
Cuando nos damos cuanta que la estrategia de la organización es parte crucial del futuro de nuestra propia organización o cuando pensamos en ella como fuente o no de ingresos, de inmediato podemos realizar una medicion la salud estrategica determina, lo que en otras palabras significa entender si el orden para el cual la organización funciona es el adecuado para mantener a dicha organización en el tiempo, o de otra manera, si el objetivo de nuestra organización se cumple y se puede sostener en el tiempo con la organización que hemos propuesta.
Una vez que una organización determina que es para ella relevante el medir o preguntarse sobre la sanidad de la estrategia de su organización, es pues crucial entender que lo que realmente permitirá genera una visión efectiva de lo bueno o malo es la calidad de la evaluación sobre sus parámetros.
La evaluación de una organización comprende de dos grandes definiciones, que es lo que la organización debería ser, lo cual queda en el plano del ideal u objetivo a alcanzar, y como es que la organización esta en este momento, ambas partes responden a la lógica de cual es el estado de sanidad ideal y cual es la condición del paciente.
Las áreas corrientes de análisis son: la estrategia organizacional, la visión o meta y los objetivos. La evaluación dependerá a su vez de el esquema que se quiera utilizar para definir a una organización, están los funcionalistas; que ven a las partes de la organización por las funciones que cumples y como están desempeñando dichas funciones, los naturalistas, que entienden a las partes de la organización como órganos de un organismo vivo, y evalúan la sanidad de los órganos de ella, los estructuralistas; que entienden a la organización por la definición formal de sus partes y evalúan la relación lógica entre ellos.
Por otro lado, la evolución de la organización dependerá a su vez de la causa que motiva a dicho análisis, este puede ser por variables internas o externas, cuando es interno se asocia comúnmente a un problema específico y en este caso la estrategia dirá relación con buscar sanidad a la parte enferma, en el caso de ser externo, el análisis buscará adecuación de una necesidad del medio en que está la organización inserta, donde el motor de la evaluación dirá relación con que áreas son des- armónicas con el entorno y requieren cambio.
La inserción en el entorno es siempre factor para medir, ya que, la existencia de dicha institución u organización depende de los vínculos que esta genere con él, y a su vez estos vínculos son necesariamente un punto crucial para evaluar la sanidad de la estrategia, que será quien determinará la existencia en el tiempo o supervivencia en el entrono de la organización,
Aunque la finalidad de las organizaciones es siempre la misma perdurar en el tiempo, pocas tendrán una estructura que les de lineamientos estratégicos capaces de anticiparse con sus propios mecanismos de medición a los amenazas a la sobrevivencia y sanidad de ella.
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